Latinos Back to Back

Pujols y Molina adiós a sus grandes carreras en beisbol

Pujols

Las sonrisas escaseaban en una fría tarde de sábado en Busch Stadium cuando el final de dos históricas carreras llegaba más temprano de lo esperado. Sin embargo, el dominicano Albert Pujols dejó entrever una sonrisa – aunque sólo fue por un segundo – cuando su gran amigo y compañero de equipo Yadier Molina se rehusó a caer.

Con dos outs en el noveno inning y las carreras de Molina y Pujols pendiendo de un hilo, el veterano careta exhibió ese coraje y determinación que le caracteriza tras conectar un sencillo y extender la vida como jugadores de ambas leyendas de los Cardenales un poquito más.

“Me sentí bien feliz por [Molina] ahí porque él es como mi hermano menor”, declaró Pujols. “Luego, comencé a animar a Tommy [Edman] para que conectara un jonrón de tres carreras y así hubiera un Juego 3. Me siento contento de que el último hit de Yadi haya sido un imparable. Para él, al igual que yo, va a tomar tiempo asimilarlo. De hecho, más para él, porque ha estado en esta organización por 19 años.

“Al final del día, ambos hemos sido bendecidos porque hemos tenido carreras extraordinarias”, agregó Pujols, quien conectó dos sencillos en su último juego. “Pero siento que hemos dejado huella – él aquí [en San Luis] y yo en cada lugar que he jugado”.

Molina
Molina de 40 años ahora será manager en Venezuela.


El final de las carreras de dos potenciales futuros miembros del Salón de la Fama llegó cuando los Filis sellaron una barrida de dos juegos sobre los Cardenales en la Serie del Comodín con una victoria de 2-0. Al igual que Zack Wheeler lo hizo un día antes, el derecho de Filadelfia, Aaron Nola, blanqueó a la potente ofensiva de los Cardenales. En la que terminó siendo la última noche de sus carreras, Pujols, de 42 años, y Molina de 40, se combinaron para tres de los siete hits de los Cardenales. Apropiadamente para los dos veces ganadores de la Serie Mundial, Pujols y Molina finalizaron sus carreras con imparables en sus últimos turnos al bate. Ambos fueron reemplazados por corredores emergentes.

“Me estaba concentrando en evitar ser el último out del partido, y recé un poco”, relató Molina. “Haber conectado ese imparable fue bien importante para mí. No había dado de hit en las últimas dos semanas, entonces, haber sido capaz de mantener vivo al equipo un poco más me hizo sentir bastante bien. Solamente quería darle a Tommy [Edman] una oportunidad de ganar el juego”.


Molina, ganador de nueve Guantes de Oro y dueño de cientos de grandes momentos en la historia de los Cardenales, anunció el año pasado que el 2022 sería su última temporada. No fue un camino fácil para Molina, ya que el boricua se reportó tarde a los entrenamientos primaverales y se tomó seis semanas sabáticas a mitad de campaña para rehabilitar su adolorida rodilla y abatida mente. Cuando regresó, hizo batería con el derecho de 41 años, Adam Wainwright, para convertirse en la dupla lanzador-receptor más ganadora y duradera en la historia de la L.A./L.N. con 213 victorias y 328 juegos iniciados de por vida.

“En esta organización, su voz se extrañará”, dijo Pujols. “Lo bueno será todo lo que aprendió la gente que él entrenó a lo largo de 19 años. Estoy seguro de que aprendieron bastante”.

Pujols reveló en una cándida entrevista con MLB.com que estuvo cerca de retirarse a mitad de temporada. Fue por eso que, durante su ceremonia de retiro el pasado domingo, dijo que hubo momentos en los que se preguntó qué estaba haciendo al disputar su 22da campaña en las Grandes Ligas.


Cuando se le preguntó esta semana si realmente se sintió así, Pujols contestó lo siguiente: “Sí, juro que sí. Hubo momentos cuando me pregunté eso, muchas veces”.

Pujols reconoció que el apoyo del personal del equipo que estuvo a su alrededor todo el año lo convenció de desistir de la idea de retirarse a mitad de campaña. Todo el mundo sabe que pasó luego. A principios de julio, Pujols dio con un detalle en su mecánica y les informó al manager Oliver Mármol, el coach de bateo Jeff Albert y su gran amigo y técnico de bateo, Alex Cintrón, que “pienso que descubrí algo”. Tres meses después, se unió a Barry Bonds (762), Hank Aaron (755) y Babe Ruth (714) como los únicos jugadores en la historia de la L.A./L.N. que han dado 700 cuadrangulares.

“Nunca se trató de mí cuando yo regresé aquí (a San Luis)”, manifestó Pujols, quien es uno de apenas dos jugadores en la historia de la L.A./L.N. con por lo menos 3,000 hits y 700 cuadrangulares. “Se trató acerca de la organización abriéndome sus puertas para terminar mi carrera aquí. Mi meta siempre fue ayudar a este equipo a ganar”.

Subir