Estados Unidos

Dodgers y Astros darán la última batalla en una Serie Mundial histórica

Los Angeles (EE.UU.), 1 nov (EFE).- Nadie se atreve a dar un pronóstico de lo que podrá pasar en el Séptimo Juego de la Serie Mundial que protagonizan los Dodgers de Los Angeles y los Astros de Houston, y que al margen del resultado final ya se ha convertido en una de las mejores en la historia del béisbol profesional de las Grandes Ligas.

Aunque muchos pensaron que los Dodgers, ganadores de 104 partidos en la temporada regular, iban a ser el equipo favorito y podría llevarse el título con cierta facilidad, la realidad es que de no haber sido por pequeños detalles que se han dado en los seis primeros partidos, los Astros han estado más cerca de conseguirlo.

Pero la realidad es que la serie está empatada y todo se tendrá que decir en el Séptimo Juego, lo mismo que sucedió el año pasado entre los Cachorros de Chicago y los Indios de Cleveland.

Esta Serie Mundial, entre ganadores de 100 partidos durante la temporada regular, ha sido mucho mejor de lo que se podía pensar y con partidos de gran calidad y emoción hasta el último «out».

De ahí que la serie ha tenido de todo, desde remontadas increíbles, pasando por cuadrangulares dramáticos y luchas maratonianas de cinco horas y 17 minutos, como la que se vivió en el Quinto Partido en el Minute Maid Park de Houston, hasta juegos cerrados, como el de la pasada noche.

El «Clásico de Otoño», ahora tendrá la última aportación de todo lo mejor que ofrece el deporte del béisbol cuando se juega al máximo nivel y con los mejores profesionales.

Los encargados de iniciar el espectáculo final en el legendario y simbólico Dodger Stadium de Chávez Ravine serán los abridores, el japonés Yu Darvish, que trabajará con los Dodgers, frente al joven Lance McCullers Jr., que lo hará por los Astros.

«Pareciese que es el final perfecto», admitió el piloto de los Dodgers, Dave Roberts. «Tienes a los dos mejores equipos del béisbol en un último asalto. Como hemos hablado desde el principio, estos dos equipos se parecen mucho. Y la similitud más importante que veo es esa competitividad y ese espíritu de lucha que tienen ambos».

Mientras que A.J.Hinch, piloto de los Astros, también admite que ha sido una serie «única», con dos equipos que lo han dado todo por alcanzar el título, lo que es bueno para el deporte del béisbol.

«Obviamente es malo para nosotros, porque nos hubiese gustado ganar en seis juegos. Pero vamos a estar listos, nosotros y ellos, y sé que se jugará con tanta energía sea posible imaginar en un Séptimo Juego», destacó Hinch.

Cualquiera que sea el resultado, será la recompensa para una espera larga y dolorosa. O bien los Dodgers van a ganar su primera Serie Mundial desde 1998, o los Astros celebrarán el primer campeonato de sus 56 años de existencia.

Por lo que las emociones tanto entre los fanáticos de los Dodgers, que esperan celebrar el título de su equipo en las calles de Los Angeles, como las de los Astros, que lo harían en Houston, estarán presentes durante las horas que dure el partido.

«Han sido seis juegos de un béisbol grandioso», declaró el torpedero de los Astros, Carlos Correa, de esta Serie Mundial. «Va a ser considerada como una de las mejores de todos los tiempos».

Por su parte, el jardinero cubano Yadier Puig, de los Dodgers, que prometió al concluir el quinto partido, en Houston, que habría un séptimo juego, dijo que ahora solo faltaba que «ganase el mejor».

Puig tiene ahora también la confianza que los Dodgers pueden salir triunfales en el decisivo partido, pero para nada descarta que los Astros puedan alzarse también con el título.

Este será en trigésimo noveno partido de vida o muerte en la historia de la Serie Mundial (uno fue un Octavo Partido, porque el «Clásico de Otoño» de 1912 tuvo un empate en el Segundo Juego) y la primera vez desde 2001-2002 que la serie se va a siete juegos dos años seguidos.

La ventaja teórica parece de los Dodgers, que se ganaron el derecho de disputar los Juegos 1,2,6 y 7 gracias a que terminaron con el mejor récord de la temporada regular.

Pero en realidad, el equipo visitante ha ganado los últimos dos Juegos 7 (Cachorros en 2016, Gigantes de San Francisco en 2014), y 19 de los 38, lo que representa el 50 por ciento.

Sin embargo, hay algunos datos históricos más favorables para los Dodgers como por ejemplo que desde 1985, cuando la Serie de Campeonato empezó a jugarse al mejor de siete, los equipos que han viajado a casa abajo 3-2 en cualquier serie de siete juegos han ganado la mitad de las veces (14 de 28).

Cuando ganaron el Sexto Partido, se llevaron el Séptimo en 14 de 16 ocasiones, con las únicas excepciones siendo los Mets de Nueva York del 2006 en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional y los Reales de Kansas City del 2014 en la Serie Mundial.

Pero ahora lo que importa es lo que suceda en el último duelo entre ambos equipos, que han demostrado en los anteriores ha tenido que ser el bullpen, especialmente el de los Dodgers, el que haya salvado a su equipo.

Para el último partido, como siempre sucede abridores estelares de ambos equipos podrían unirse en esa labor si fuese necesario a la hora de asegurar la victoria, como puede ser el caso de los zurdos estelares Clayton Kershaw por los Dodgers y Dallas Keuchel por los Astros.

«Les puedo dar 27 entradas», declaró Kershaw, que quizás estaba bromeando, o quizás hablaba en serio. «Lo que necesiten. Estaré listo para lo que necesiten de mí».

Pero hasta que llegue ese momento, el juego estará en manos de Darvish y McCullers, que ya chocaron en el Juego 3. Y aunque McCullers (5.1 IP, 3C, 4H, 4BB y 3K) no estuvo también como cuando silenció a los Yanquis de Nueva York viniendo desde el bullpen en el Séptimo Juego de la Serie de Campeonato de la Liga Americana, sin duda estuvo mejor que Darvish, que no pasó del segundo episodio.

A pesar de noches como aquella de Darvish, la verdad es que en general todos los juegos de esta Serie Mundial han sido buenos.

Sólo una vez (la victoria 6-2 de los Dodgers en el Cuarto Partido) el margen de diferencia fue superior a dos carreras. Los primeros seis partidos han cumplido con todo lo esperado.

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